La última vez que visité Nueva York me convencí de que no volvería a esta ciudad en mucho tiempo. Un exceso de alturas, edificios, gentes, consumismo, luces….pero no sé qué tiene esta ciudad que cuando pasa un tiempo necesitas volver a ella. Y así ha sido! Dos años más tarde de conocernos un verano, he regresado y he caído rendida a sus encantos.
El invierno en NYC es duro, pero tuvimos la gran suerte de disfrutar de unos días donde las temperaturas nos respetaron bastante. Ver la ciudad vestida de Navidad también es mágico. De nuevo la sensación de estar en un gran plató de televisión, en los escenarios de las películas que vemos desde el sofá de casa: escaparates de ensueño, clavegueras humeantes, ambulancias y cláxones que no cesan, la gente café en mano con prisas o trabajando desde el portátil en una pequeña cafetería, mercadillos de Navidad en los parques y como no, pistas de hielo donde los neoyorquinos disfrutan en sus ratos libres… Es imposible que no te invada el espíritu navideño y suspires satisfecha de saber que estás en el lugar adecuado, en el momento adecuado y en la compañía adecuada.
Aquí tenéis mi escapada a NYC!
Nos decidimos por NYC porque encontramos una oferta en vuelos insuperable! Eso sí, ya se sabe que buscar alojamiento en la ciudad (sobretodo si quieres estar en Manhattan porque dispones de pocos días) es caro, muy caro! Así que después de descartar hoteles, nos decidimos por alquilar un pequeño apartamento a través de Airbnb, siguiendo la recomendación de unos amigos. Y sí, creo que ha sido una decisión genial! Nos hemos ahorrado una gran cantidad de dinero y hemos podido vivir en un auténtico apartamento neoyorquino! Su propietario, Eli, nos recibió muy amablemente y nos dejó su apartamento una semana. Estuvimos como en casa! Así que, si tenéis pensado viajar no dejéis de plantearos esta opción.
Una de las cosas que más me gustan de esta ciudad son sus rincones verdes, que también los hay. Con permiso del Central Park, que es el parque de los parques, hay un montón de "pequeños" parques con mucho encanto. En verano se disfrutan muchísimo, pero en invierno son el escenario de pistas de hielo y de paraditas navideñas donde encontrar de todo!
Central Park nunca deja de sorprenderme. Poder disfrutar de un rincón para ti sola en esta ciudad, no tiene precio! Y si encima puedes disfrutar del color de sus hojas en los últimos instantes del otoño o que te pille una nevada nocturna por sorpresa, pues mejor ;)
Si se necesita dar un descanso a los doloridos pies o volver a entrar en calor, visitar un museo o tomar un te es una muy buena opción. Nosotros no tuvimos que elegir e hicimos ambas cosas. Primero, una visita al Museo de Historia Natural, que es una pasada, y después un delicioso té en Alice's Cup. Las dos opciones os pillan al lado de Central Park.
Y si lo que os apetece es impregnaros de espíritu "consumistaNavideño" nada mejor que pasear por la Quinta Avenida y quedar alucinados con sus escaparates, luces, música…
Evidentemente uno no se puede perder un clásico en estas fechas: el árbol de Navidad del Rockefeller Centre y su pista de hielo.
Y si todavía os quedan ganas de luces, no podéis perderos las decoraciones navideñas del barrio residencial de Dyker Heights (Brooklyn). Sin palabras! Sus extravagantes y rocanbolescas decoraciones no dejan indiferente a nadie! Confieso que me dio un ataque de risa al verme rodeada de tanta….Navidad! jajaja!
Cuando uno se cansa de tanta aglomeración y ruido y busca un poco de paz, Brooklyn es una gran opción!
Callejear por los barrios de Williamsburg, Park Slope, Brooklyn Heights, perderse por el tranquilo Prospect Park o visitar el Green-Wood Cemetery (cementerio) siempre es la mar de agradable. Y es que Brooklyn tiene un encanto especial!
Además, desde Brooklyn obtendréis las mejores instantáneas del skyline de Manhattan.
De día es fascinante, pero cuando cae la noche es completamente mágico!
Y así, con este espectacular atardecer me despido hasta el próximo post! Os seguiré contando cositas de este viaje a Nueva York.
Aprovecho para desearos un feliz 2015! Espero que este año os (nos) depare muchas alegrías y sorpresas deliciosas!
Hasta pronto Pantus!


















































